En Blogs Teoriza ya hemos dado consejos en varios post sobre como conducir con una climatología adversa, especialmente con nieve o hielo en la calzada. Aunque sin olvidar que lo más recomendable es intentar realizar desplazamientos en estas condiciones, como recomienda la Dirección General de Trafico, si no nos queda mas remedio lo mejor es ir provistos de cadenas.
Pero no basta con llevar las cadenas en el maletero, también es recomendable que hayamos invertido unos minutos antes de salir de casa practicando cómo ponerlas de manera adecuada. Evitaremos asi una situación complicada si nos vemos en la necesidad de instalar las cadenas de manera urgente y no damos con la forma de hacerlo o las colocamos incorrectamente. Nuestro nerviosismo, ademas, puede ir en aumento jugándonos una mala pasada.
Las cadenas son recomendables para las cuatro ruedas, aunque por lo menos deberán colocarse en cada rueda con tracción. Hay que saber ademas que llevar cadenas e ir a gran velocidad puede conllevar un gran peligro. El neumático deberá estar correctamente inflado y hay que retirar las cadenas inmediatamente en cuanto la presencia de hielo o nieve desaparezca de la calzada.
Aunque hay varios modelos de cadenas, aquí te dejamos un vídeo en el que se explica de manera muy completa cómo se coloca uno de los modelos más utilizados. Esperamos que te sirva.
Con las nevadas de estos días son muchas las carreteras que están cubiertas de nieve y en ocasiones incluso cerradas al tráfico o con obligación de circular con cadenas en el vehículo.
Hay varios consejos a seguir a la hora de conducir en estas condiciones climatológicas tan adversas.
El primero de los consejos para conducir sobre nieve o hielo es intentar no conducir. No es una contradicción, la Dirección General de Tráfico recomiendan que, en estas condiciones, se intente coger el coche sólo si es imprescindible, por muchas precauciones que tomemos, la conducción en estas situaciones siempre implica mayores riesgos.
En caso de no tener más remedio que utilizar nuestro vehículo para un desplazamiento es importante que el motor, el anticongelante y la batería estén en perfectas condiciones. Especialmente las baterías sufren mucho más con el frío y es más fácil que se nos descargue con el frío, así que tendremos que revisar que los niveles estén óptimos, al igual que los líquidos anticongelantes.
En cualquier desplazamiento con nieve debemos procurar que el depósito de gasolina tenga suficiente gasolina. Si permanecemos varias horas al volante por quedarnos parados en una carretera colapsada necesitaremos tener combustible suficiente para que la calefacción siga funcionando o tendremos un grave problema.
Llevar cadenas es imprescindible en estas situaciones, y, por supuesto, saber ponerlas, para lo cual se recomienda leer bien las instrucciones y haber hecho alguna práctica antes, para evitar que en el momento decisivo seamos incapaces de colocarlas adecuadamente.
En lo que se refiere a la conducción propiamente dicha hay que intentar conducir con extrema suavidad, si hay hielo en la calzada, un frenazo, volantazo o aceleración fuerte puede hacernos perder la estabilidad. También es recomendable evitar cualquier elemento que nos pueda distraer: teléfono móvil, radio, fumar, etc. Aunque siempre hay que conducir con los cinco sentidos en la tarea, en estas circunstancias cualquier despiste puede tener unas consecuencias mucho peores.
Si acabas de mudarte y el piso nuevo resulta no serlo tanto, y te encuentras con olores que parecen imposibles de eliminar del ambiente por más que ventiles, para esto hay un par de trucos que pueden venirte geniales.
Lo principal es pintar las paredes de nuevo -que seguramente no lo estarán- además de limpiar a conciencia la parte visible de las tuberías (desagües, inodoros, duchas). Evita utilizar productos muy corrosivos o podrías dañarlas.
Haz café. Es uno de los olores más penetrantes y menos desagradables que existen.
Evita utilizar ambientadores químicos, que lo único que hacen es cubrir olores. Cuando se termina su eficacia, el olor vuelve a aparecer.
Un ambientador natural muy bueno es el "papel de Armenia". Viene en libritos, apenas cuesta un euro y con solo quemar una hoja en una punta de la casa mantendrá buen olor en casi todas las habitaciones.
Bicarbonato en la nevera y zumo de limón en el microondas durante unos segundos, y dejará de haber olores raros si es que conservas esos electrodomésticos del antiguo dueño. Para la cocina en si, pon clavo -la especia- en un limón cortado hasta rellenarlo por completo.
Las hierbas aromáticas -romero, tomillo, laurel, eneldo- pueden dorarse un poco sobre una sartén muy limpia para quitar otros tantos olores.
En el baño, tras su uso, con encender una cerilla bastará para que al menos el olor no sea tan... olor.
Hoy te vamos a dar algunos consejos para limpiar los elementos del baño de una manera eficiente y natural, además ahorraremos unos euros utilizando materiales naturales y alargaremos la vida de los sanitarios si evitamos utilizar elementos químicos para la limpieza.
Si quieres que los grifos y llaves del baño queden brillantes prueba a limpiarlas con un trapo humedecido con vinagre caliente, te sorprenderás de sus efectos.
Para limpiar de manera efectiva las paredes del baño y los muebles prepara la siguiente mezcla: un litro y medio de agua tibia, tres cucharadas de bicarbonato sódico y otras tres de vinagre. Con esta mezcla y una esponja pásale a todas las superficies y verás cómo se eliminan las manchas de sarro y otros.
Para limpiar las mamparas de baño, los restos que deja el agua en ellas, aplica vinagre blanco y deja actuar durante media hora, después acláralo.
Otro de los elementos que más se ensucian en un baño son las cortinillas, suelen cubrirse de moho, para eliminarlo mete las cortinas en una solución de agua con lavandina y lávalas a mano.
Para cuidar bien nuestra ropa es necesario que sepamos cómo limpiar determinados tipos de manchas, pero además es adecuado que cuidemos perfectamente nuestra plancha, de lo contrario ésta puede convertirse en el mayor enemigo de nuestros tejidos.
Conviene limpiar y cambiar le agua de la plancha frecuentemente, lo ideal es hacerlo con un trapo seco y limpio con un poco de sal. Frotamos el metal y posteriormente limpiamos con un trapo húmedo y la dejamos un rato para que se seque bien antes de usarla de nuevo. Con esto evitamos la oxidación y calcificación.
Los agujeros de la plancha de vapor suelen obstruirse de vez en cuando, con lo que el planchado no será todo lo efectivo que sería de desear. Para limpiarlos llenaremos la plancha con una mezcla de agua con vinagre blanco, mitad y mitad. Con la plancha encendida sacaremos todo el vapor hasta que el depósito se vacíe totalmente. Tras eso tendremos que volver a llenar el depósito con agua sola con la plancha apagada. Moveremos la plancha hasta que todo el agua salga por los orificios y los conductos quedarán totalmente despejados.
En lo que se refiere a la ropa, sin duda las manchas que más dolores de cabeza nos provocan son las manchas de grasa. Lo más efectivo para eliminarlas es echar polvos de talco nada más producirse, lo dejamos durante media hora y después frotamos enérgicamente con un cepillo.
Hoy vamos a darte algunos consejos para mejorar la efectividad en la limpieza de los utensilios de cocina cuando éstos se han quemado o se han estropeado con el uso. Así evitarás las grandes palizas para limpiar cosas que al final que al final nunca quedan como estaban.
Las manchas en el horno generadas por algún alimento que se sale del recipiente suelen provocarnos muchos quebraderos de cabeza. Cuando esto ocurra es recomendable que espolvorees sobre la mancha aún reciente sal o bicarbonato sódico. Una vez que esté frío el horno sólo tendremos que frotar con un trapo húmero o con un estropajo y conseguiremos eliminar la mancha sin frotar demasiado.
Para limpiar los restos de comida en las cacerolas cuando se ha quemado un poco, lo que conocemos como “agarrarse”, te recomendamos que remojes un poco el recipiente y lo dejes lleno de agua con sal durante 10 minutos. Transcurrido ese tiempo frota con un estropajo y las manchas saldrán fácilmente, después sólo tendremos que lavarlo normalmente con agua y jabón.
Si las cacerolas de aluminio están ennegrecidas con el uso, llénalos de agua y ponlos a hervir y añade cáscaras de tomate. Las cáscaras de tomate contienen un ácido con el que conseguiremos que queden como nuevas.