Trucos para quitar los malos olores de un piso viejo o el mal olor de antiguos inquilinos poco limpios
Si acabas de mudarte y el piso nuevo resulta no serlo tanto, y te encuentras con olores que parecen imposibles de eliminar del ambiente por más que ventiles, para esto hay un par de trucos que pueden venirte geniales.
- Lo principal es pintar las paredes de nuevo -que seguramente no lo estarán- además de limpiar a conciencia la parte visible de las tuberías (desagües, inodoros, duchas). Evita utilizar productos muy corrosivos o podrías dañarlas.
- Haz café. Es uno de los olores más penetrantes y menos desagradables que existen.
- Evita utilizar ambientadores químicos, que lo único que hacen es cubrir olores. Cuando se termina su eficacia, el olor vuelve a aparecer.
- Un ambientador natural muy bueno es el "papel de Armenia". Viene en libritos, apenas cuesta un euro y con solo quemar una hoja en una punta de la casa mantendrá buen olor en casi todas las habitaciones.
- Bicarbonato en la nevera y zumo de limón en el microondas durante unos segundos, y dejará de haber olores raros si es que conservas esos electrodomésticos del antiguo dueño. Para la cocina en si, pon clavo -la especia- en un limón cortado hasta rellenarlo por completo.
- Las hierbas aromáticas -romero, tomillo, laurel, eneldo- pueden dorarse un poco sobre una sartén muy limpia para quitar otros tantos olores.
- En el baño, tras su uso, con encender una cerilla bastará para que al menos el olor no sea tan... olor.

